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12 de octubre 2007. - Para este sábado continuarán con el trabajo, la
Comisión Mixta elaborará el informe definitivo y el día domingo, se estaría
revisando todas las incorporaciones y la redacción.
La Asamblea Nacional (AN) culminó la revisión de los 33 artículos de la
Reforma Constitucional, presentados por el presidente de la República, Hugo
Chávez Frías, que en su mayoría fueron producto de las propuestas hechas por
los diferentes sectores del Poder Popular en la Consulta Pública, dijo la
presidente del Parlamento este viernes, Cilia Flores.
Agregó que abordaron todas las disposiciones transitorias actuales de la
Constitución y viendo que en su mayoría ya no tienen vigencia, solicitaron
la derogatoria de las mismas.
Añadió que aproximadamente que de 20 a 25 artículos nuevos fueron incluidos
en la Reforma Constitucional, que fueron recogidos en la Consulta Pública.
Sobre el artículo 337, referente a los estados de excepción, apuntó que fue
bien importante, porque fue debatido en función de múltiples propuestas que
se recibieron de todos los sectores del país, en donde pedían que de alguna
forma “había que garantizar la paz en la República”.
En este artículo se adecuo y ahora se establecen suspensión de las garantías
preservando el derecho a la vida, a la no tortura, a la no incomunicación y
a la no desaparición forzosa.
Explicó que se eliminó la salvedad del derecho a la información, consagrado
en dicho artículo, porque “durante el golpe de Estado (los medios) abusaron
de un pueblo, trataron de manipular, desinformando y utilizando su poder
para precisamente dar el golpe”.
Recordó
incluso como durante el golpe de Estado transmitieron comiquitas en vez de
la programación, con lo cual desinformaron claramente al pueblo venezolano.
Sobre la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente se subió a un
30% cuando estaba en un 15%, es decir se modificó el artículo 341.
Asimismo garantizo que el sábado se le presentará el informe final sobre la
Reforma Constitucional al jefe de estado, Hugo Chávez, tal y como había sido
planteado.



Se estima que en el área metropolitana existen unos 50 mil niños
trabajadores
Infancia trabajadora está invisible
Si en el
área metropolitana hay cerca de un millón de niños, niñas y adolescentes
entre 0 y 17 años, de ellos uno de cada 20 trabaja en la calle en el mercado
formal o informal (Nicola Rocco)
Wendy no ha podido llevar una vida tranquila, con los problemas típicos de
una adolescente de 15 años. No ha podido tener éxito en los estudios, por lo
que se quedó en octavo grado. Tampoco tuvo licencia para pedirle algo al
Niño Jesús, y ahora la enfermedad de su mamá la obliga a trabajar en el
mercado formal, y así mantener a su familia. El único lujo que se permite es
el de soñar con ser médico forense, aunque sabe que sin estudios nunca lo
logrará.
Ella es uno de los trece mil niños y adolescentes que trabajan con permiso
registrado por los Consejos de Protección del Area Metropolitana, número que
a juicio de la psiquiátra Nancy Montero se puede triplicar en el mercado
informal; pero ésta es un cifra negra, porque "no hay cómo llevar una
estadística confiable".
Según la Organización Internacional del Trabajo, en Venezuela existen más de
tres millones de niños, niñas y adolescentes que trabajan tanto en el
mercado laboral como en el informal.
Montero señala que las condiciones de pobreza y la falta de estímulo al
estudio llevan a que cada día haya más adolescentes que busquen ingresos
propios. Pero destaca que el problema más grave se presenta en los barrios
caraqueños, donde los niños cumplen la figura de "mandaderos" y reciben
dinero por realizar labores como la carga de materiales de construcción,
bolsas de comida y otros objetos pesados que van en detrimento de su
crecimiento físico.
Eliana Quintero, socióloga, señala que el problema ha sido invisibilizado
tanto para la opinión pública como para las autoridades; porque estos
trabajos no los ve nadie; y peor aún se han naturalizado. "Para muchos
padres es mejor que el muchacho trabaje a que esté realengo en la calle. Lo
que la gente no entiende es que se le viola el derecho a la recreación, al
esparcimiento y al estudio".
Asegura Quintero que no es lo mismo cuando un adolescente busca trabajar en
tiempo de vacaciones, que cuando deja los estudios para emplearse.
En el Consejo de Protección del Municipio Libertador la cifra se ha
triplicado en los últimos tres años. En el 2005 se recibieron 2.917
solicitudes de adolescentes para trabajar en el mercado formal, en el 2006
la cifra llegó a 6.041 y en los nueve meses que han transcurrido del año ya
han solicitado permisos 9.561. En Sucre unos 745 adolescentes han solicitado
permiso para trabajar en los últimos tres meses, y totalizan unos dos mil
solicitudes. En Chacao unos 44 en el año 2007 y en Baruta 95.
Sin opciones de crecer
Montero señala que el trabajo infantil crea un ciclo de pobreza, porque al
iniciarse prematuramente, los pequeños están subcalificados y no optan a
mejor formación. "Los buscan por ser mano de obra barata, pero a los 16 años
no sirven y no están calificados para nada más".
Pero no sólo los números llaman la atención, sino el hecho de que el
Ministerio del Trabajo, recientemente cerró la oficina de protección de
Niños Trabajadores, Pronat, por lo que fue imposible conseguir información
del Ministerio del porqué.
Programas de ayuda
En la ciudad existen planes de atención a niños trabajadores, como el
programa Aris de la Red Don Bosco, donde los infantes son atendidos para ser
reinsertados en el sistema escolar. Leonardo Rodríguez Angola, coordinador
de proyecto, asegura que mensualmente atienden a unos 30 jóvenes que están
en situación de calle.
"El problema se ha incrementado, porque los padres arrojan a sus hijos a
trabajar en la calle con la creencia de que no les ocurrirá nada, pero la
calle es un espacio de riesgo".
Si bien Venezuela no alcanza las cifras alarmantes de Colombia donde 1 de
cada 5 niños trabaja, los expertos coinciden en que hay que estar alerta.
Como lo afirmó el periodista uruguayo Horacio Knaeber y asesor de la Unicef:
"si un país tiene a un solo niño trabajador, ya tiene un problema que
resolver".



Es necesario impulsar una ley que establezca parámetros claros en la
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