Medio Comunitario plural de las comunidades de El Junquito y la Colonia Tovar

 | PRINCIPAL |    | MEDIOS |    | CONTÁCTENOS |       | MISIONES |    | CULTURA |

 
 

 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
pagina14.jpg
 
 
pagina12.gif
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Alcaldía del Hatillo

 

Critica al Teatro

 

CLEOPATRA Y EL NIÑO FARAÓN TEATRO DE ALTURA PARA TODA LA FAMILIA

Fuente: Escena Viva |  La Voz Ciudadana | Omar Coraspe

 

Hablar del teatro infantil para mí, es hablar de magia, duende, fantasía, es plantearse como primordial tarea incentivar la lectura y la creatividad en el niño, es mostrar de una manera más fresca los clásicos y actuales literarios; ya que para mí el teatro infantil es una suerte de mascarada en la que se mezclan el bien, el mal, la bondad, y la crueldad y por medio de la imaginación se llega a la moraleja. En los montajes infantiles debería combinarse los lectores: niños adultos, público en general(el ser humano) con los actores: máscaras, títeres (lo fantástico), con el fin de establecer la variedad y mover la inmaginación del público infantil.

Para nosotros los adultos, (como ya he dicho en anteriores oportunidades) lo fantástico nos hace regresar a nuestra infancia, por eso al dirigirse a los niños la intención debería tener como premisa ,compartir sus sueños y entender sus inquietudes. Un juego de participación que los lleve a establecer un puente con los actores, la máscara, en fin lo fantástico, porque esta máscara (lo fantástico) es la actitud, el sentimiento desnudo. Con esto lo que se pretende es fomentar en el niño el espíritu critico que le permita asirse de sus propias ideas y conocimientos, abrir un puente entre él y su conciencia, creando así un nuevo ser con mejor rendimiento, fomentando la sana discusión entre padres e hijos. Bajo estas premisas entiendo el Teatro infantil.

Esta pequeña introducción sirve de marco para hablarles del espectáculo Teatral musical Infantil, Cleopatra y el Niño Faraón el cual me cautivó sobre manera por la rica gama de variantes que presenta, no sólo cumple con mis premisas sobre el teatro infantil sino que de una manera muy aceptable le pone al niño sobre el tapete un personaje histórico (dificil por la sordidez de su historia), rico en matices, llevándolo así a un viaje por la cultura Milenaria de este gran Egipto, tierra de piramides y faraones. Cleopatra, la ultima Reina de Egipto, sirve de excusa para enriquecer al niño con la majestuosidad de esta cultura milenaria, introduciéndolo en una trama fantástica con todos los ingredientes para un sano entretenimiento.

Este extraordinario montaje llevado a escena por el Grupo de Teatro Colibri en el marco de sus 15 años
es una historia de fantasía inspirada en la vida de la última faraona del antiguo Egipto –sin ser una biografía- y está enmarcada en el enigmático y viejo mundo de los Antiguos Faraones, con la opulencia y el resplandor de la época y los secretos de una tierra bendecida por el misticismo de los Dioses.

La historia comienza cuando un niño, Josue, decide hacer un viaje a Alejandría en búsqueda de su madre quien trabaja en el palacio de la Reina Cleopatra. Josue busca a su madre para que regrese con él ya que no van a pasar más trabajo porque su abuelo al morir les dejo de herencia lo mínimo para vivir bien, por lo cual ya no deben estar separados. En el viaje Josue es conducido sin saberlo (ya que cree que es su amigo) por un espectro del antiguo Faraón Tutankamón, al que él llama Nómaknatut, éste le entrega un escarabajo de oro en forma de amuleto para que le conceda todos los deseos que el pida de corazón, el cual sirve de hilo conductor y desata el climax en la historia.

Como contraparte está La Reina Cleopatra, faraona de oro y plata que en su afan de conquistarlo todo y tener poder busca el elixir de la eterna juventud, para así mantenerse bella y hermosa para siempre (cuántos no lo quisieran). Con estos dos personajes opuestos se arma una trama llena de colorido, humor, magia, fastuosidad que hará las delicias de grandes y chicos.

No les pienso revelar más porque la intención es que la vean. Sin duda no los defraudará esta divertida historia con unas canciones hermosísimas, una música acorde a los requerimientos realizada por Jesús Sanchez con unas coreografias de lujo montadas por la versátil Ana Castellucci, una escenografia fastuosa y unos vestuarios impresionantes lleno de gran colorido, que respetan la concepción egipcia de la época, realizados por la siempre elocuente y acertada Silvia Inés Vallejo dándole el realce que la pieza requiere, una acertada dirección de José Manuel Ascensao quien con una puesta ambiciosa llena de ritmo, color, le da personalidad a la propuesta que sigue en línea con sus trabajos anteriores, superándose y enriqueciéndose a mi modo de ver, algo que es lo que define a un grupo y a un buen director.

La dramaturgía de la pieza pertenece a Victor Hugo Gomes quien lleva a todos de la mano en este viaje de ensueño que recrea la imaginación: cabe destacar la sutileza y el profesionalismo del texto, sin tontos clichés y muletillas, respetando al niño al darle un papel protagónico, invitándolo a discernir y a enriquecerse de valores estéticos, sin pretender en ningun caso moralizar sino entretener, en hora buena por este joven dramaturgo.

Lo mejor del espectáculo son los niños porque el Grupo Colibrí es un grupo de niños actores, y lo hacen con mucha mística y profesionalismo, sin dejar la inosencia que los define imprimiendole un toque especial, acompañados de un cuadro de actores con mucho peso escenico, donde destacan Ámbar Diaz y Veronica Arellanos como Cleopatra y Rafael Marrero y Jose Manuel Ascensao como Marco Antonio. Una mención especial al niño Pablo quien es uno de los niños Faraones, este es una joven promesa de la actuación que dará mucho de que hablar, sin duda se roba el show.

>>PRINCIPAL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                            site statistics